Mercado de snacks y productos horneados

A pesar de que muchos snacks tradicionalmente se elaboran mediante el proceso de fritura en aceite, la tendencia se dirige hacia productos horneados.

El evolucionado estilo de vida nos lleva a buscar en los snacks una fuente de alimentación saludable y que en muchas ocasiones sustituye a las comidas tradicionales del día. Las grandes empresas a nivel global en el mercado de snacks y también productos horneados han apostado por ingredientes funcionales, etiquetas más claras y formulaciones que estén de acuerdo con las demandas de los clientes en términos de salud. Esto puede parecer obvio, pero ahora más que nunca, el acceso a información que tienen los consumidores está influyendo cada vez más en el proceso del desarrollo de productos. Además, los fabricantes de ingredientes empiezan a desarrollar nuevos ingredientes que permiten satisfacer estas necesidades y co-liderar el proceso de desarrollo de alimentos nuevos. Pero el espectro no se debe fijar sólo en la formulación e ingredientes sino también en el proceso de elaboración. A pesar de que muchos snacks tradicionalmente se elaboran mediante el proceso de fritura en aceite, la tendencia se dirije hacia productos horneados. En los últimos años esto se ha visto con claridad en las papas que ahora cuentas con variedad horneadas en vez de fritas. Algunas marcas tradicionales como los Cheetos o las papas fritas de Sabritas (o Lay’s dependiendo del mercado) cuentan con variedades horneadas. Sin embargo no solo las marcas conocidas, sino que las marcas blancas (o private label como se conocen en inglés) ven crecimiento en todas las categorías de snacks y productos horneados.

Snacks

En el año 2015 las estimaciones de crecimiento del mercado de global de snacks esperaban alcanzar USD $138,2 billones para el año 2020. A mitad de camino y con datos de Canadean de USD $94,5 billones para el año 2015, todo apunta a que se puedan conseguir las previsiones iniciales. El mercado de panificación, muy ligado a los snacks afronta otro tipo de retos. La creciente preocupación por la salud está afectando a diversos estratos de la población de mercados emergentes. Pese a que el proceso de compra todavía se rige en su mayor vertiente por la relación calidad-precio y por la novedad, la etiqueta cobra importancia.

De acuerdo con un reciente informe de Nielsen, el 46% del consumo de snacks en el área metropolitana de Sao Paulo se realiza fuera del hogar. Y a pesar de la gran variedad demográfica en el país carioca, la tendencia a que el lugar de consumo y por tanto casi siempre unido al de compra corresponde a una evolución del estilo de vida. Por otra parte, los vaivenes de esta economía afectan directamente a la capacidad adquisitiva, y por tanto a la compra de snacks de valor añadido. El país es gran consumidor de galletas saladas, y de acuerdo con los datos de Mintel, el 63% de consumidores dicen consumir este producto. Pero desde el lado dulce, el 58% de los brasileños consume chocolates o dulces a modo de snack.

La categoría de snacks, tanto dulces como salados, amplía sus horizontes constantemente. El cambio del estilo de vida y las costumbres de alimentación han abierto la puerta a una infinidad de variedades tanto dulces como saladas de snacks en una amplísima variedad de formatos de empaquetado.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de México, los snacks fritos generan en el país un mercado con valor total de USD $3.232 millones, y una producción de 22.558 toneladas. En el 2015 Costa Rica exportó un total de 342 productos de la industria alimentaria con un valor de USD $1.488 millones hacia 91 destinos alrededor del mundo. Las cifras de agosto de 2016 identificaban las exportaciones de Costa Rica en USD $1.044 millones en productos alimentarios, de los cuales alrededor de USD $88 millones tuvieron como destino México. Este mercado, uno de los más lucrativos, espera ver un crecimiento de casi un 15% para el año 2020.

Los estudios de las agencias de investigación recalcan el tipo de envase como uno de los factores que mueven el mercado. Envases individuales o más pequeños suponen un costo menor mientras que también facilitan el momento de consumo y apelan a un estilo de vida dinámico. Tienen también la propiedad de controlar las porciones, una de las nuevas preocupaciones entre los consumidores de todo tipo.

Panificación y productos horneados

El mercado de panificación y productos horneados en América Latina refleja algunas de las tendencias globales. A pesar de su diversidad en general y de los distintos mercados en términos de preferencias y desarrollos, encontramos que la creciente capacidad adquisitiva y la creciente clase media tiene no sólo más conocimiento sobre su alimentación, sino que busca productos con ingredientes específicos. Las dietas de libre de gluten continúan aumentando la oferta de este tipo de productos, causando en cierto modo, una normalización en el espacio minorista de libre de gluten. Al igual que sucede en EE.UU. el concepto de orgánico aplicado a la panificación comienza a dar lugar a panaderías específicas con esta denominación  y el aumento de productos cuyo reclamo principal de venta es ser orgánico.

A pesar de que una de las empresas más grandes de panificación y derivados a nivel mundial es Mexicana, el consumo de pan per cápita en distintos lugares de la región está por debajo de los grandes consumidores europeos. Pero Bimbo, como otros grandes jugadores, ha puesto el punto de mira en expandir las operaciones en China, donde ya comenzó mediante la compra de la española Panrico en 2006. De acuerdo con su reporte anual la empresa busca aprovechar áreas de crecimiento del consumo de pan tradicional, desacelerado en Norteamérica y Europa. La empresa identifica también a América Latina y Oriente medio como regiones de crecimiento. México y Chile son dos de los países que más pan consumen por persona y año. Los datos de Euromonitor cifraban el consumo de pan en Chile en 98 kilos por persona y año y México llegó a sobrepasar, hace una década, los 160 kilos por persona y año. Si bien es cierto que el cambio de las costumbres, especialmente en desayunos y meriendas, ha ayudado a reducir este consumo elevado. Mientras que la media de la región acuerdo con algunas fuentes consultadas se encuentra en torno a los 57 kilos por persona y año, Argentina se sitúa cerca de los 80 kilos, Uruguay en torno a los 50 kilos, Perú en 40 kilos y en menor medida Colombia con 23 kilos y sustancialmente por debajo de la media.

La forma de consumo está cambiando, pero sobre todo el proceso y punto de venta. Las grandes superficies incorporan panaderías dentro de sus suelos y ofrecen precios competitivos y frescura en los productos.  En cambio las panaderías tradicionales han tenido que evolucionar por medio de la competencia para poder subsistir. Unas han optado por productos Premium y artesanales mientras que otras ofrecen también espacios para el consumo de alimentos, platos pequeños, cafés o comidas preparadas como sándwich. La región cuenta en total con 230,450 panaderías según estimaciones. IA

 

Grandes y pequeños

Uno de los sectores con mayor crecimiento en América Latina es el de snacks. Las grandes empresas han visto una forma de aprovechar la revolución alimenticia de mercados maduros como el de EE.UU. como forma de dar entrada a nuevos tipos de snacks formulados por muchos ingredientes distintos. Pero no sólo ingredientes nuevos sino también se trata de reducir aquellos que son más nocivos para la salud. La cruzada contra el azúcar que comenzó hace más de un lustro ha dado paso a la cruzada contra el sodio, especialmente en productos de pan, y como resultado en la búsqueda de ingredientes que puedan sustituir y proporcionar a su vez la misma sensación gustativa. El enfoque añadido de ingredientes funcionales como forma de valor añadido tiene también su efecto en el sector, que ve como la cantidad de nuevos productos enfocados a valores nutritivos específicos es cada vez mayor.

Uno de los ejemplos más claros del cambio en el sector de snacks es el uso de teff. Este grano es un grano ancestral que proviene de Etiopía y Eritrea. Sus propiedades, textura, sabor y el hecho de que no contiene gluten hacen que sea ideal para snacks saludables. Y es el ingrediente elegido por Kellogg’s para crear su nueva línea de snacks basados en recetas etíopes. Las grandes empresas del sector como Mondelez, General Mills, la misma Kellogg’s y PepsiCo. han visto el auge de los pequeños procesadores con productos muy innovadores y sanos y han comenzado su empuje por entrar a mercados más pequeños pero con mayores márgenes.

 

Fuente: industriaalimenticia.com

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