Masajes relajantes para pies

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La mayor parte del tiempo, los pies permanecen ocultos y, por eso, son una de las partes del cuerpo más olvidadas. Sin embargo, es necesario que nos ocupemos tanto de su buena salud como de cuidar su belleza, sobre todo en los meses más calurosos. Para ello, te presentamos un completo kit de pedicuría con productos naturales, aceites esenciales y hierbas secas, y una guía de masajes para tenerlos siempre bellos y relajados.

 

Los pies son una de las zonas más olvidadas a la hora de los cuidados de belleza. Sin embargo, su buena salud nos asegura alejarnos del estrés y tener una actitud descansada. Por el contrario, quienes los obligan a entrar en calzados estrechos, sin arco, o con tacos altos, finos o plataformas tienen serios riesgos de problemas de columna y mala postura. Además, un pie incómodo causa malformaciones, durezas y grietas.

Afortunadamente, los pies han sido reivindicados por las terapias naturales como la reflexología y la aromaterapia. En los pies existen puntos reflejos que afectan a todas las áreas y órganos del cuerpo. Por ello, todos los aceites esenciales, tinturas e infusiones con que consintamos a nuestros pies tendrán una rápida absorción y sus beneficios se harán sentir al poco tiempo en todo el organismo.

Además, los pies son la descarga a tierra de toda nuestra energía tóxica y, a través de ellos, realizamos la recarga de la energía limpia.

También son el medio para situarnos y definir nuestro lugar en el mundo. Pisar firme es existir en un lugar determinado. Por eso, no es casualidad que los pies representen nuestras raíces, nuestro anclaje, y es a partir de un arraigo más conciente que logramos más cosas, mejoramos nuestras relaciones con los pares y nos acercamos a las concreciones materiales.

Cosmética integral para los pies

El tratamiento de pedicuría consiste en cuatro pasos básicos.

1) Baño de pies

Este método tan tradicional de bienestar y sanación sigue siendo uno de los más efectivos. El baño puede ser de sales, de aceites esenciales o de hierbas.

Cómo hacerlo:

√ El baño de sales consiste en colocar un puñado y medio de sales marinas en agua tibia, disolverlas con la mano y agregar unas gotas de tintura de tomillo o enebro.

√ El baño con aceites esenciales es relajante y ayuda a aliviar los pies luego de un día de duro trabajo. Elegir uno o varios aceites de los siguientes, y no excederse de las cuatro gotas en total por baño: lavanda, mejorana, romero, tomillo, menta, manzanilla, neroli, bergamota.

√ El baño de hierbas consiste en la preparación previa y reducción durante 15 minutos de media taza de la hierba elegida (y seca) en un litro de agua. Puede ser de menta, lavanda, manzanilla o romero si se busca relajación; de flores de caléndula si se busca aprovechar su acción cicatrizante. La agrimonia o ciento en rama es sumamente eficaz cuando hay cansancio en los pies debido a la excesiva caminata. Agregar rodajas de limón a cualquiera de estas hierbas también brindará una sensación muy placentera.

2) Exfoliación

Antes de exfoliarlos, hay que secar muy bien los pies, especialmente entre los dedos.

Cómo hacerla:

√ Para preparar un exfoliante sencillo, pueden mezclarse dos cucharadas de miel sólida en un cuarto de taza de aceite de oliva o tres cucharadas de azúcar en el jugo de un limón.

√ Estas preparaciones no pueden conservarse más de dos días en la heladera, por lo que se recomienda hacer la cantidad que se vaya a utilizar.

√ También puedes recurrir a productos exfoliantes. Los más adecuados son aquellos que contienen ácidos orgánicos frutales y extracto de té verde.

√ Aplicar sobre las zonas donde hay más durezas y hacer un masaje enérgico y en círculos. Retirar el excedente con agua tibia y secar bien.

3) Eliminación de durezas

Para hacer más sencillo este paso, puedes utilizar previamente alguna crema ablandadora de callos y durezas.

Cómo hacerlo:

√ Con la ayuda de la piedra pómez, deberán rasparse las callosidades alrededor de las uñas, las durezas en talones y plantas de los pies. También puede usarse una lima pala o alicates especiales, siempre con sumo cuidado.

√ Continuar con el limado de las uñas, dé forma ligeramente cuadrada con lima de cartón.

√ Si prefieres cortarlas, mantener la forma cuadrada para evitar que al crecer los bordes se claven en la piel. Con ayuda de un palito de naranjo, empujar las cutículas hacia adentro.

√ Para terminar, aplicar crema en las uñas y alrededor de la cutículas. Esperar cinco minutos, retirar, cepillar las uñas y proceder a la humectación de todo el pie.

4) Nutrición y Belleza

Es posible aprovechar el momento de la aplicación de la crema humectante para dar un nuevo masaje.

Cómo hacerlo:

√ Elegir para este paso una crema hidratante que contenga alguno de estos ingredientes naturales: aloe vera, glicerina, mentol, algas marinas, manzanilla, aceite de jojoba, aceite de semillas de castor, aceite de eneldo, aceite de linaza, manteca de karité y vitamina E.

√ Para el tratamiento de las pieles agrietadas, nada mejor que la tintura o bálsamo de benjuí, el aceite de caléndula y lavanda.

√ También puedes crear tu propia fórmula humectante casera con los ingredientes que se detallan a continuación:

Crema humectante

Ingredientes:

– 40 gramos de aceite de almendras.

– 10 gramos de cera de abejas.

– 40 gramos de agua de rosas, azahar o destilada.

– 10 gotas del aceite esencial de su elección.

Preparación y aplicación:

Poner a baño de María los ingredientes, a excepción de los aceites esenciales, y retirar una vez diluida la cera de abejas. Mezclar a mano o con batidora eléctrica, dejar enfriar e incorporar el aceite esencial. Para los pies aun cansados, se puede enriquecer la crema con tintura de árnica (opcional).

MASAJE REPARADOR PARA PIES CANSADOS

Luego del baño, dedicar unos minutos para un masaje puede resultar absolutamente reparador. Es importante masajear desde la articulación hasta las plantas y cada yema y dedo, con movimientos suaves y envolventes. Esto estimulará la irrigación, favorecerá la salud de la piel y la tonicidad muscular.

  • Tomar el pie con los pulgares sobre el empeine y los otros dedos en la planta, manteniéndolos firmes alisar el empeine con los pulgares masajeando de un lado al otro.
  • Luego tomar la punta del pie con una mano y colocar la otra debajo del talón como apoyo. Doblar suavemente el pie hacia arriba, y luego estirarlo para abajo haciendo fuerza en el centro del pie.
  • Torcer el pie hacia un lado y hacia el otro -como si estuvieras escurriendo ropa mojada- pero con mucha suavidad.
  • Tomar, apretar y estirar cada uno de sus dedos. Hacerlo cuidadosamente para evitar posibles lesiones.
  • Luego masajear la planta del pie haciendo círculos firmes con los pulgares. Luego apoyar el pie en una mano y masajear ejerciendo una presión firme desde los dedos hacia el tobillo.
  • Realizar lo mismo con el otro pie.

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