Arroz que sabe a café (cortometraje)

Las cápsulas utilizadas tienen una nueva vida si se tratan adecuadamente. El aluminio se recicla y los posos se convierten en abono para cultivar arroz solidario

En una cápsula de café brota una semilla y crece una planta de arroz que luego llega al plato de quien más lo necesita. Una imagen simbólica que esconde el poder de la reutilización y la magia del reciclaje. Una viaje que va de la cotidiana taza de café al Delta del Ebro. Todo depende de un gesto: en lugar de desechar la cápsula usada, se lleva a un punto de recogida. A partir de ese momento, el proceso de reciclaje de Nespresso se encarga de crear un compost orgánico que abona los campos del Delta tarraconense y alimenta el proyecto Arroz Solidario.

En la séptima edición de este programa, Nespresso ha donado 115 toneladas de arroz a la Federación Española de Bancos de Alimentos gracias a la recuperación de los envases. Es clave la implicación de los consumidores para cerrar el círculo solidario. Reciclar las cápsulas es fundamental para favorecer la economía circular y ayudar a las personas que más lo necesitan.

El 62% de los españoles afirma reciclar siempre, según el Informe sobre las actitudes de los consumidores respecto al reciclaje, elaborado por Nespresso. Pero el estudio también señala que el índice de reciclaje oficial se queda en el 17%. Dos de cada 10 consumidores consideran que este proceso que convierte los desechos en nuevos productos es complicado. Por eso la marca de cápsulas facilita las cosas con su sistema propio de reutilización: el cliente solo tiene que entregarlas en un punto de recogida y la maquinaria se pone en marcha.

 

 

 

 

 


Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/07/03/buenavida/1530632884_524085.html

Publicidad